sábado, 10 de marzo de 2018

El Concello tapia el piso a unos okupas sin un desahucio en firme


 

Jorge Suárez ha dejado en la calle a una pareja con su recién nacido. Esta es su política de proteger a la familia y a la infancia. Es una actuación vergonzosa, bochornosa que demuestra la poca preocupación que Jorge Suárez tiene por las personas. Ni siquiera le dio la posibilidad a esta familia de retirar sus enseres personales antes de que procediera al tapiado. “Suárez actuó con nocturnidad y alevosía, por la puerta de atrás y dejando a un bebé en la calle
Cuando Jorge Suárez entró a gobernar una de las primeras cosas que hizo fue declarar a Ferrol ciudad libre de desahucios, lo que contradice lo que está pasando.
Ésta es quizá la mayor tragedia de cientos de miles de familias en España y en el mundo.
Es una especie de gran Maldición bíblica...
Los hebreos (nómadas de estepa, emigrantes, evadidos de Egipto, cananeos pobres…) lograron superar su desamparo y construir un pueblo donde cada familia tuviera su propia casa y todos una Casa Común. Tardaron siglos, entre dificultades y crisis económicas, sociales y religiosas, pero lo intentaron, como sabe la Escritura. Creyeron se casa de Dios y en parte lo fueron.
Su construcción siguió un ideal agrario de autonomía: Cada familia era y tenía una casa, con un campo propio, y estaba gobernada por un padre que mantenía unidos a los miembros del grupo (bet-ab, casa paterna), vinculados en clanes sociales más amplios, de manera que todos pudieran vivir tranquilos, cada uno “bajo su parra y su higuera” (cf. 1 Rey 4, 25), bajo un techo propio. Como garantía de unidad y justicia social, los judíos construyeron la Casa Común de Dios (el templo de Jerusalén) y desde ese trazaron las leyes del año sabático y del jubileo (que culminan en Lev 25), garantizando a todas las familias una casa y propiedad en Israel.
En principio no podía desahuciarse, ni expulsarle de su casa a nadie durante más de siete años, y además debían rescatarle (acogerle) sus familiares. De todas formas, ese ideal no logró imponerse nunca del todo (y hubo que dictar leyes de protección para emigrantes, huérfanos, viudas y esclavos sin casa), para remediar las situaciones de desamparo. No lograron ser perfectos aquellos judíos, pero lo intentaron y sus leyes sociales eran mucho más justas que las nuestras. A pesar de ello, en tiempos de Jesús, muchos cayeron bajo la opresión de los poderes políticos y económicos vinculados al Templo y al Imperio de Roma, perdiendo sus casas, en manos de la oligarquía dominante, en una situación parecida a la nuestra (año 2018).
Jesús Llamó a los sin techo (nómadas de la vida, itinerantes) y los envió para curar-transformar a los propietarios, enfermos de la vida (de su orgullo y su prepotencia…). No empezó desde arriba, cambiando le economía del César de Roma con sus gobernadores y reyes. La buena nueva de la Casa de Dios (para todos) debía empezar desde los pobres, excluidos, sin-techo, portadores de una nueva esperanza de vida y casa compartida.
No le mataron matado por cuestiones religiosas separadas de la vida, sino por intereses muy materiales. Conspiran contra él y le mataron los sacerdotes de Jerusalén, que habían pactado con Roma, para seguir siendo dueños de la Casa/Templo (con devotos sometidos y dinero).
Es una lástima que para ellos todo esto sea una macedonia… Así se expresaba esta semana en Facebook el concejal de cultura sobre unas conferencias organizadas para el mes de abril sobre Derechos Humanos con dos ponentes de talla internacional ( Xabier Pikaza y Roberto Badenas). Sobre dichas conferencias seguiremos informando…

No hay comentarios:

Publicar un comentario