lunes, 2 de abril de 2018

Carta A Couce Pereiro


En respuesta a su artículo publicado en La Voz de Galicia.

Cuando los militantes políticos se hacen la guerra entre ellos no hay testimonio. Todo lo que sea hacer comentarios en público sobre los problemas del partido sólo genera incertidumbre.
Visto lo visto muchos ciudadanos a la hora de votar dirán: Que se pongan de acuerdo y luego veremos… es casi habitual que en todos los partidos políticos  haya egoísmo, celos, envidias, divisiones, y esto lleva a hablar mal unos de otros. Estas personas se llaman ‘cizañeras’: siembran cizaña, dividen. Y allí las divisiones empiezan con la lengua. Por envidia, celos y también cerrazón. Hablar mal es así: manchar al otro. ¡El que habla mal, ensucia! ¡Destruye! Destruye la fama, destruye la vida y muchas veces  – ¡muchas veces!-  sin motivo, contra la verdad. San Felipe Neri  a una mujer que había hablado mal, como penitencia, le dice que desplume una gallina, que esparza las plumas por el barrio y que luego vaya a recogerlas. “¡No es posible!” – exclama la mujer-. Así es hablar mal públicamente de los que deberían ser compañeros de partido. Y no hace falta ir al psicólogo para saber que cuando uno denigra al otro es porque él mismo no puede crecer y necesita humillar al otro para sentirse alguien.
Recordemos las Palabras de nuestro fundador: “Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas, ni para recrearos con su grandeza y con espíritu de justicia que les anima, sino para difundirlas, para llevarlas a todas partes, para hacer que penetren en los cerebros de los muchos asalariados que todavía no las profesan”. Y sobre la propaganda del partido Continua diciendo: “El progreso de las ideas depende mucho de las condiciones sociales, pero también de saber propagarlas y de la forma en que la propaganda se haga”
"Los trapos sucios se lavan en casa" era una consigna de nuestros abuelos que no pocos siguen considerando un principio indiscutible. Pero los tiempos han cambiado: el acceso irrestricto a la opinión pública que una inmensa mayoría tiene ahora gracias a la tecnología deja un poco en ridículo esa pretensión ancestral. Vivimos sumergidos en un ámbito público que tiene las características propias de un reality show. Si como usted afirma se ha hecho trampa en la asamblea, hay unas palabras de Jesús en los Evangelios que pueden servir hasta para quienes no tienen fe: "No hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz". Si atendemos a esta sabiduría, ¿seremos capaces de pensar que los trapos sucios solo se lavan en casa? Máxime si tenemos en cuenta que cualquier organización tiene una responsabilidad por el comportamiento público de sus integrantes porque su conducta construye o deteriora el ámbito social en el que participan.
José Carlos Enríquez Díaz

sábado, 31 de marzo de 2018

Carta abierta de un cura a la ministra Cospedal sobre banderas a media asta


 
No te puedes imaginar la indignación que me produce cuando veo a los legionarios con la imagen del Cristo yacente.
¿Por qué tanta manipulación de la fe en el Dios de Jesús? ¿Por qué tanta hipocresía, tanta maldad y crueldad disfrazada? Has decretado de nuevo que el Viernes Santo las banderas ondeen a media asta en los cuarteles por la muerte de Cristo ¿A quién pretendes engañar, comprar o vender? ¿O pretendes autoengañarte?
Entiendo perfectamente que esta decisión le siente mal a algunas personas amparándose en que el Estado es aconfesional, y llevan razón, pero yo quiero hacer un planteamiento desde la propia vida de Jesús de Nazaret que, como bien sabrás, se recoge en los Evangelios. Y no lo digo con ironía, sino como algo obvio que con el paso de los siglos ha quedado sepultado por los poderosos de este mundo, esos poderosos que condenaron a Jesús a muerte, como a tantos otros que han luchado por un mundo más humano. No te olvides que los ejecutores fueron los militares romanos.
No te puedes imaginar la indignación que me produce cuando veo a los legionarios con la imagen del Cristo yacente. Me parece blasfemo verlo con los fusiles, con ese exhibicionismo corporal. Desde la fe es una aberración. Me decía un amigo con tono de sarcasmo: "Sólo falta que le pongan a la imagen de Jesús unas pistolas". Le dije a continuación: "No des ideas".
Tú, María Dolores, defiendes unas políticas que chocan frontalmente con los Evangelios, con lo que Jesús vivió, porque sería bueno que todos tuviéramos claro el motivo de la muerte de Jesús y respondiéramos a la pregunta de por qué Jesús murió, por qué fue crucificado.
Él no buscó la muerte, la aceptó por el pueblo porque no quiso huir ni esconderse. Fue capturado, detenido, encerrado en una cárcel, torturado y condenado a muerte por los poderes políticos, económicos, militares y religiosos. Sí, fue un delincuente, un antisistema que se enfrentó a los enriquecidos porque quiso ser Buena Noticia (Evangelio) para los empobrecidos, para dar la libertad a los cautivos y desobedeció las leyes políticas y religiosas para poner en el centro de la historia al ser humano y su dignidad denunciando a los que ostentaban el poder. Por eso la afirmación: "Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros, el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor". 
Los poderes económico, político, religioso y militar no aceptaron que una persona abriera el pensamiento y la conciencia de su pueblo para liberarse de los yugos y las cadenas. Sobre todo, cuando Jesús quería que el pueblo fuera protagonista de su propia liberación. Quiso que la sumisión, la resignación y la legitimación se transformaran en libertad, solidaridad, paz, reconciliación, igualdad, fraternidad y amor. Y todo esto desde una actitud de desobediencia social y religiosa.
El sistema reaccionó, y como a tantos otros de la historia –humanistas, agnósticos, ateos, aquellos que han luchado por ese mundo que soñamos– lo asesinó en un juicio sumarísimo. Fueron los defensores del orden social quienes lo mataron.
Mira, María Dolores, Jesús sigue siendo crucificado en los refugiados, esos que vienen huyendo de las guerras y el hambre. Les ponéis alambradas e impedís los rescates humanitarios ¡Ni siquiera habéis acogido a los 17.000 que os comprometisteis! Jesús sigue siendo crucificado en los inmigrantes, esos que encerráis en los CIEs, y presumís con orgullo de las expulsiones. Jesús sigue muriendo en la violencia contra las mujeres y, en cambio, despotricasteis contra las movilizaciones del 8 de marzo. Por cierto, me encantó la postura del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, apoyando esta movilización y diciendo que María iría a las manifestaciones.
Jesús sigue siendo crucificado en los parados, en los trabajadores precarios, en las personas explotadas y oprimidas, en los mayores que no tienen una pensión digna, en los que no tienen ayuda en dependencia que les permita una vida en calidad, en las familias desahuciadas, en los que mueren por causa de cualquier tipo de violencia, en los que son despedidos de sus puestos de trabajo por pedir sus derechos….
Sé que es muy fácil comprar la voluntad y el silencio de obispos y sacerdotes: por eso el silencio ante estos contrasentidos, ya que sólo hace falta dinero y el cobijo del poder. El Cardenal Rouco Valera os lo puso fácil.
Pero tienes que saber que gestos como el de ondear la bandera a media asta en los cuarteles militares (te vuelvo a recordar la incompatibilidad entre la fe y lo militar, y, de paso, se lo recuerdo a los curas castrenses que bendicen armas y tropas para matar) sólo sirve para aumentar la hipocresía y el cinismo. Esa hipocresía y cinismo que se extiende a los que defendéis la política al servicio de los poderosos y que ellos os pagan a cambio con puestos en grandes multinacionales o negocios. No te quiero decir nada de lo incompatible que es con la corrupción.
Te pido un favor: no vuelvas tú o quien te sustituya a mandar una circular pidiendo un luto que es despreciativo para Jesús, porque el luto se encuentra en los que se ahogan en el Mediterráneo o están sepultados bajos los escombros por las bombas o muertos por armas que tu Gobierno vende, entre otros. No lo vuelvas a hacer por honestidad. ¿Os queda algo de honestidad? Confío en que algún día se recupere la honestidad y el servicio a la ciudadanía desde la perspectiva de los Derechos Humanos.
https://www.eldiario.es/murcia/murcia_y_aparte/Carta-Defensa-Maria-Dolores-Cospedal_6_755284479.html

lunes, 26 de marzo de 2018

¿Qué corrompe más el poder o la militancia en un partido?

La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.

Uno de los mayores problemas que tiene la política es la existencia de los llamados “trepas”, esas personas sin ideas ni escrúpulos cuyo único objetivo es medrar dentro de su organización política para alcanzar una mejor posición y más notoriedad pública, pero sobre todo para poder lograr un escaño  y un sueldo público como colofón.  Salir en las portadas  y en las televisiones no está nunca de más, y desde luego su ego hay que regarlo todos los días como a una planta trepadora, pero esto es secundario. La verdadera aspiración de un trepa es vivir del cuento sin pegar un palo al agua.
Si la existencia de los  trepas ya es perjudicial para la política, más grave aún es la aceptación de este comportamiento por parte de los ciudadanos como algo natural
Para lograr su objetivo el trepa hará lo que haga falta: cambiará de chaqueta las veces que sean necesarias, traicionará a sus compañeros por la espalda, dirá una cosa y hará la contraria. Y todo ello lo justificará con cualquier excusa barata bien aderezada de tópicos, frases hechas y demás ocurrencias sin sustancia política pero de gran tirada en el mercado de la “comunicación política” o como quieran llamar al circo barato en el que han convertido el espacio de información política. Porque si la existencia de este tipo de personajillos ya es perjudicial para la política, más grave aún es la aceptación de este comportamiento por parte de los ciudadanos como algo natural.
La senda que conduce a la corrupción y al abuso de poder se inicia muchas veces cuando un ciudadano decide militar en un partido político, en algunos casos con buena fe, con deseos de ayudar, pero ignorando que penetra en un espacio peligroso, regido por leyes y reglas profundamente antidemocráticas y escasamente éticas, incompatibles con la dignidad humana y el verdadero progreso.
Los fundadores de la democracia lo tenían claro y rechazaban los partidos políticos porque los consideraban poco menos que organizaciones mafiosas e incapaces de anteponer el bien común a sus propios intereses. Así pensaban Robespierre, Dantón y casi todos los teóricos y revolucionarios franceses de finales del XVIII. El rechazo a los partidos todavía era más intenso en Jefferson y casi la totalidad de los fundadores de la primera gran democracia del mundo: los Estados Unidos de América, conscientes de que los partidos políticos ponían en peligro el sistema porque tendían a apoderarse del Estado, a monopolizar el poder y a someter a los ciudadanos.

Cuando entras como militante en un partido te das de lleno con un mundo siniestro donde los valores están trastocados. Allí no se hace carrera sirviendo a la verdad y a la propia conciencia, sino sometiéndose a los criterios y deseos del líder. Cuando cometes un error, alguien te dice al oído: "mejor olvídalo porque no te conviene que se sepa y si se publica perjudicaría al partido". Así nacen los grandes cánceres internos que convierten a los partidos en auténticas escuelas de gregarios mediocres sometidos y, en algunos casos, de déspotas, corruptos y hasta delincuentes. Siempre hay alguien en el partido que te dice que "la ropa sucia se lava en casa", mientras que otros proclaman ideas tan antidemocráticas como aquella de que "el fin justifica los medios", que "en política vale todo" o que "al enemigo ni agua". Cuando los partidos han llegado a implicarse en demasiadas irregularidades y corrupciones, las élites empiezan a desconfiar de todos los que permanecen limpios y les obligan a participar directamente en el festival de los despropósitos y arbitrariedades. Implicar a todos es un método que genera seguridad en el colectivo porque, de algún modo, garantiza el silencio. Es el mismo método que utilizaba Al Capone cuando obligaba a sus más cercanos colaboradores a cometer crímenes con sus propias manos, asegurándose así su lealtad y silencio.
Valores democráticos como la igualdad, la verdad, la limpieza y la Justicia saltan por los aires porque los militantes, después de tanto tiempo pegando carteles y sometidos a las privaciones de la lucha partidista, se consideran con derecho a ser los privilegiados y a ser compensados. Más que demócratas auténticos, los que llegan al poder suelen ser peligrosos verticalistas totalitarios, ansiosos de poder, ávidos de privilegios y perfectamente entrenados para imponer su voluntad a los demás, casi todos ellos ya corrompidos por haber suprimido previamente la verdad, la libertad, la transparencia y el debate de sus respectivas vidas de militantes.

La verdad interna de los partidos es impresentable y amarga, pero irrefutable: si un militante decidiera votar en conciencia, decir la verdad en los debates internos, apoyar al que tenga razón, respetar la soberanía de los ciudadanos y defender la verdadera democracia y los valores, su carrera política quedaría liquidada en un instante.

Algunos políticos protestan cuando algunos pensadores y ciudadanos afirman, generalizando, que los políticos son corruptos, pero no tienen razón porque, aunque ellos no hayan caído en la corrupción, son cómplices activos y cobardes de muchos de sus compañeros de filas que sí son corruptos o que se han enriquecido sin justificación. El no denunciarlos, el permanecer en el partido sin abandonarlo, conscientes de que esos comportamientos colisionan con la decencia y la democracia verdadera, les hace también a ellos corruptos y enemigos de la democracia.
 

domingo, 25 de marzo de 2018

Pedro Sánchez se declara ateo


Pedro Sánchez, primer aspirante a La Moncloa que se declara abiertamente "ateo"
https://www.elplural.com/2014/09/25/pedro-sanchez-primer-aspirante-a-la-moncloa-que-se-declara-abiertamente-ateo
El socialismo trata de llegar a un mundo justo,  donde los seres humanos nos desarrollemos plenamente y vivamos libre y fraternalmente. Pero lo hace partiendo de unas filosofías radicalmente ateas, lo mismo en su versión marxista que anarquista. Se basa en un materialismo  total, con lo que olvida algo tan fundamental como el elemento espiritual del ser humano. No tiene un fundamento último en el que apoyar su ética y su moral. De la religión ve solamente una jerarquía defensora de  un orden social totalmente injusto, no atiende a que todo el Evangelio empuja a vivir de una manera muy distinta, con unos valores muy cercanos al ideal socialista. Cristo y Santiago se expresaron a favor de los pobres con más fervor y más sentido de la justicia de lo que lo hicieron Marx y Engels con 20 siglos de retraso.
Cuando el hombre pretende construir un mundo sin Dios, construye un mundo inhumano.
Cuando los hombres se creen en posesión del secreto de una organización social perfecta, que haga imposible el mal, la política se convierte en una “religión secular”, que cree ilusoriamente que puede construir el paraíso en este mundo.
No se da ninguna respuesta suficiente a las exigencias de justicia y de libertad cuando se deja de lado el problema de la muerte. Todos los muertos de la historia fueron engañados si solamente un difuso futuro traerá algún día la justicia sobre la tierra. No significa para ellos ninguna ventaja cuando se dice que han colaborado a la preparación de la liberación y que, por tanto, ya han entrado en ella. Realmente no han participado de ella, sino que han salido de la historia sin haber obtenido justicia. La medida de la injusticia en este caso sigue siendo infinitamente mayor que la medida de la justicia. Por este motivo, un pensador tan coherentemente marxista como Adorno ha dicho que, si aquí tiene que haber justicia, tendría que haber justicia también para los muertos. Una liberación que encuentra en la muerte su límite definitivo no es una liberación real. Sin una solución al problema de la muerte, todo lo demás resulta irreal y contradictorio.
Por eso la fe en la resurrección de los muertos es el punto a partir del cual se puede pensar en una justicia para la historia y puede llegar a ser razonable una lucha por la justicia
6 preguntas que Pedro Sánchez se debería de hacer.
1. Si no hay Dios, “las grandes preguntas” quedan sin ser respondidas. ¿Cómo respondemos a las siguientes interrogantes?:
¿Por qué hay algo en vez de nada? Esta pregunta fue preguntada por Aristóteles y Leibniz , sin embargo, con diferentes respuestas. Pero es una duda histórica.
¿Por qué hay vida inteligente y consciente en este planeta? ¿Hay algún significado para la vida? Si hay un significado, ¿Qué tipo de significado es y cómo es encontrado? ¿La historia humana guía a alguna parte o todo es en vano dado que la muerte es simplemente el final?
¿Cómo vienes al entendimiento del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto, sin un indicador trascendente? Si esos conceptos son meras construcciones sociales, u opiniones humanas, ¿De quién es la opinión en la que confiamos para determinar lo que es bueno o malo, lo correcto o lo incorrecto?
Si estás contento con el ateísmo, ¿Cuáles circunstancias te servirían para hacerte abrir a otras respuestas?
2. Si rechazamos la existencia de Dios, quedamos con una crisis de significado. Así que, ¿Por qué no vemos a más ateos como Jean Paul Sartre, o Friedrich Nietzsche, o Michel Foucault?
Esos tres filósofos, que además abrazaron el ateísmo, reconocieron que en la ausencia de Dios, no había significado trascendente más allá de los propios intereses, placeres y opiniones de uno. Esta crisis de significado en el ateísmo es retratada en el libro de Sartre, Nausea.
Sin Dios, hay una crisis de significado, y estos tres pensadores, entre otros, nos muestran un mundo de simplemente cosas, lanzado al espacio y tiempo, yendo a ninguna parte, significando nada.
3. Cuando las personas han abrazado el ateísmo, los resultados históricos pueden ser horribles, tales como en los regímenes de Stalin, Mao y Pol Pot. ¿Quién vio la religión como el problema y trabajó para erradicarla? En otras palabras, ¿Qué grupo de acciones son consistentes con compromisos particulares de creencias?
Puede argumentarse que esos comportamientos — lo de los regímenes mencionados— son más consistentes con las implicaciones del ateísmo. Sin embargo, ¡estoy muy agradecido de que muchos de los ateos que conozco no viven las implicaciones de sus creencias fuera de ellos mismos como otros lo hicieron!
Puede argumentarse que las ideologías socio-políticas (de estas dictaduras) pueden ser muy bien el funcionamiento de un grupo particular de creencias , creencias que proponen el estado ideal como un estado ateo.
4. Si no hay Dios, los problemas del mal y el sufrimiento no son resueltos de ninguna manera. Así que, ¿Dónde está la esperanza de redención o el significado para aquellos que sufren?
El sufrimiento es tan trágico sin Dios, porque no hay esperanza de justicia definitiva o del sufrimiento siendo retratado con significado o trascendente, redentor o redimible.
En el ateísmo no hay Dios al que podamos tratar de culpar, pero tampoco hay un Dios al que buscar por fortaleza, significado trascendente o alivio. ¿Por qué buscaríamos el alivio al sufrimiento sin una moral objetiva fundamentada en un Dios de justicia?
5. Si no hay Dios, nosotros perdemos el estándar genuino por el cual criticamos a las religiones y a las personas religiosas. Así qué, ¿Cuál es la opinión que más importa?
¿Cuál será la voz escuchada? ¿De quién son los gustos y preferencias que serán honrados? A la larga, las opiniones y gustos humanos no tienen más peso que el que les damos, y de cualquier forma, ¿Quiénes somos nosotros para darles significado? ¿Quién es quién para decir que mentir, o hacer trampa, o el adulterio o el abuso infantil están mal, realmente mal? ¿De dónde vienen esos estándares?
Por supuesto, nuestras sociedades pueden hacer esas cosas “ilegales” e imponer penas o consecuencias para lo que no es aceptable socialmente, pero las culturas humanas tienen en diversas épocas, legalmente o socialmente, desacuerdos sobre todo, desde creer en Dios hasta creer que la tierra gira alrededor del sol; desde esclavitud hasta matrimonio interracial, desde poligamia hasta monogamia. Gustos humanos, leyes surgidas de la opinión y la cultura, difícilmente son árbitros de Verdad de los cuales podamos depender.
6. Si no hay Dios, nuestra existencia no tiene sentido. ¿Cómo explicamos los deseos y anhelos humanos de trascendencia?
¿Cómo explicamos incluso las preguntas humanas sobre significado y propósito, o incluso pensamientos internos como “por qué me siento vacío”?
¿Por qué tenemos hambre de lo espiritual y cómo explicamos esos anhelos si nada existe más allá del mundo material?
 
 

sábado, 24 de marzo de 2018

¿ El ateismo de Pedro Sanchez es una experiencia cristiana de Dios?


He visto unas declaraciones de Pedro Sánchez en donde dice ser ateo y me pregunto:
¿Es el ateísmo de Pedro Sánchez una experiencia cristiana de Dios.?

 

El verdadero ateo no es el hombre que niega a Dios, al sujeto, sino el hombre para el cual los atributos de la divinidad, tales como el amor, la sabiduría y la justicia, no son nada. Y la negación del sujeto no implica, n mucho menos, la negación de los atributos. El sujeto divino carece de personalidad auténtica. Su existencia es meramente sugerida por el fetichismo psicológico de las ideas, que en el plano intelectual reproducen la proyección animista de los instintos infantiles. “Dios se convierte entonces en el lugar geométrico de todas las ideas, y tanto más cuanto más generales sean estas. El hombre que aún no ha descubierto a Dios, tiene en el prójimo la norma axiológica más exigente  de su comportamiento humano. Pero en su profundidad esta exigencia es la expresión de la inclinación constitutiva del hombre hacia el Tú absoluto. Cristo es la revelación personal de Dios. Quien cree en él, no puede prescindir de El en su entrega al prójimo. No es que la fe sustituya al prójimo por Cristo, sino que hace vivir la entrega al prójimo  en la profundidad y ultimidad sobrenaturales, como la vivió Cristo. El que cree ha de amar exigitivamente como Cristo nos amó. El amor radical y absoluto a Cristo exige a veces la renuncia dolorosa al prójimo más próximo (Mt 10:37). Pero tal renuncia no es desprecio, mucho menos negación, sino la manera originalísima e inefable de entregarse a él misterioso amor de Cristo, que resulta una paradoja de dolor y de escándalo para la mera razón.
Los atributos divinos son propiamente las cualidades y categorías de la naturaleza, separadas de ésta por la reflexión abstractiva del hombre y personificados por mera instancia psicológica. “Dios se convierte en la imagen invertida de la naturaleza”.  La realidad de Dios es la misma naturaleza idealizada. O bajo otro aspecto, pero en el mismo sentido. Los atributos divinos prexisten en el hombre. Dios es “la esencia personificada de la especie humana”
El diagnostico de san Agustín es perennemente válido. “El fin que nos proponemos es muy elevado: es Dios a quien buscamos; es Dios a quien queremos alcanzar; el en quien está nuestra felicidad. No podemos llegar a este fin sublime, sino por la humildad”.
Santa Teresa explica “que es porque Dios es la suma verdad, y la humildad es andar en verdad”. Por la humildad llega el hombre hasta el fondo de su ser, en el que percibe la presencia vital de Dios, y comprende en su auténtico sentido que la verdad plena del hombre es su grandeza deifica.
El amor es la consumación expansiva de la apertura de la humildad hacia el ser absoluto, con quien la verdad y el bien se identifican. En esta identificación, Dios es aprehendido como vida. “El que ama conoce a Dios porque Dios es amor. ( 1 Jn 4, 7-8) Creado a imagen y semejanza de Dios el hombre es también imagen viviente, y en el amor encuentra la plenitud de su vida.
Cuando el ateo se compromete seria y profundamente en la vida humana, es inevitable que toda su inquietud sea una intensa “agonía” religiosa. La afirmación de Unamuno resulta entonces paradójicamente cierta: Los verdaderos ateos están locamente enamorados de Dios”
El ateísmo contemporáneo no provoca una réplica de polémica, sino que exige una respuesta de testimonio. Pero este testimonio sólo puede darse plenamente mediante una fe y una vida adulta. El rehusamiento de Dios en el ateísmo contemporáneo, oculta un deseo agónico de conocerle en su realidad personal, sin imágenes y figuras que idolatran su rostro.

viernes, 23 de marzo de 2018

El lider del PSOE gana más dinero que el presidente del gobierno de España



 

Cabreo sarraceno en las bases del PSOE contra el 'sueldazo' de Pedro Sánchez
Militantes socialistas inundan las redes sociales con mensajes críticos al secretario general
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, cobra del partido un sueldo de 4.134,23 euros netos al mes. Con 14 pagas, su salario bruto anual asciende a 102.273,22 euros, lo que supone un 28% más de lo que gana Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.
Si se descuenta el importe que Sánchez paga al partido cada año en concepto de donación, su salario bruto anual se queda en 94.923,22 euros.
El equipo dirigido por Sánchez aprobó, en el Comité Federal del PSOE del 11 de noviembre, sin apenas ruido, la subida de la cuota de los militantes para el próximo ejercicio.
En el escrito, que se entregó a los miembros del Comité Federal, la dirección del partido se justifica recordando que la cuota lleva desde hace "unos diez años" fijada en 5 euros mensuales, sin tener en cuenta que hace 10 años no se había producido aún la crisis económica.
Se aumentará un euro más de la cuota base mensual, estableciéndose en seis euros cada mes lo que ascenderá a un total de 72 euros anuales para un partido que no deja de perder militantes, además de no tocar suelo elección tras elección.
La reducida seguirá en dos euros mientras que la súperreducida se mantendrá en un euro, para los que tienen "especiales dificultades económicas", que son el 11,71% de los militantes.
Cobra más que el presidente del Gobierno
Como era de esperar, la polémica se ha iniciado en las redes sociales cuando militantes socialistas han advertido de que nadie les había informado de esa subida en la cuota por militar.
Twitter sobre todo echa mucho porque muchos de los socialistas afectados con la subida de las cuotas acusan a Sánchez de querer pagar su alto sueldo y el de su equipo a costa de los militantes.

 
@sanchezcastejon Al tiempo que nos subes la cuota a los militantes, supongo que habrás pensando en bajarte el sueldo o suprimir alguna extra , que pagamos tod@s. Aunque ganes algo menos seguirás estando muy,muy bien remunerado . Gracias por pensar siempre en el bien del @PSOE .

http://www.periodistadigital.com/economia/empleo/2017/11/25/cabreo-sarraceno-en-las-bases-del-psoe-contra-el-sueldazo-de-pedro-sanchez.shtml

«En la sociedad actual, el padre está perdido, en tierra de nadie»


 
El sociólogo y psicoanalista Luigi Zoja critica que los padres se quieran convertir en una segunda madre y no asuman su responsabilidad
Sociólogo, psicoanalista y uno de los ensayistas más prestigiosos de ItaliaLuigi Zoja (Varese, 1943) publica en una versión revisada y actualizada El gesto de Héctor. Prehistoria, historia y actualidad de la figura del padre (Taurus), que aborda desde un punto de vista histórico, antropológico y psicológico. Está considerada la obra de referencia internacional sobre la paternidad. Su tesis es que la figura del padre, que encontró su expresión en la familia monógama y patriarcal, se ha desmoronado y aún no ha sido sustituida por otra que cumpla su función. Una lectura adecuada en el Día del Padre, que «desafortunadamente es una celebración comercial».
-Habla de la ausencia del padre, tanto material, como simbólica y psicológica.
-Se puede trazar una genealogía del declive del patriarcado, que es fruto de un proceso histórico que se acelera en el siglo XX. En la primera mitad con las dos guerras mundiales, donde hay una ausencia material del padre; y en la segunda mitad con el aumento de los divorcios a partir de los años setenta. La descomposición de la figura paterna tiene dos caras. Una simbólica y cultural relacionada con la secularización de la sociedad, que hace que desaparezca la jerarquización vertical en la que en la cúspide estaban el rey en la sociedad, el padre en la familia y Dios sobre todos, como símbolos de los símbolos. La otra es estadística: el siglo XX es el de los divorcios, que en Estados Unidos aumentaron el 700 %.
-Ese debilitamiento de la figura paterna ¿qué consecuencias tiene en los hijos?
-Influye sobre todo en los varones jóvenes. La desaparición de la figura del padre, que era quien establecía los límites, está asociada con el desorden, la inseguridad, el abuso de drogas y la dificultad de enseñar reglas a los jóvenes, que se vuelven más violentos e hipersexualizados. Hace un par de generaciones, cuando un profesor enviaba una nota a los padres diciendo que quería hablar con ellos sobre su hijo, este iba acompañado por su padre. El padre escuchaba al profesor y al final levantaba el dedo y miraba al hijo en señal de advertencia. Ahora, levanta el dedo, pero no mira al hijo, sino al profesor, y le dice que no se atreva a tratarle más así. Ya no fija las reglas, sino que colabora con el hijo díscolo.
-Asocia la proliferación de bandas de jóvenes a la ausencia del padre.
Las pandillas son típicas de América Latina, pero también existen en Europa. Hay estudios sociológicos que muestran que entre los jóvenes de bajo estrato sociocultural hay mucha diferencia entre los que tienen padre y los que no. Entre los que no lo tienen hay un porcentaje mucho mayor de jóvenes que se vuelven componentes de bandas criminales.
-¿Qué papel juega entonces el padre en la sociedad actual?
-Está perdido, en tierra de nadie. La solución no es volver al patriarcado, porque restablecería una primacía masculina rica en abusos y pobre en derechos democráticos. Pero la figura del padre nuevo no me acaba de convencer, porque es como una vicemadre que no cubre la mayoría de las tareas psicológicas relacionadas con los padres desde la noche de los tiempos. En Italia hay una palabra para referirse a estos nuevos padres, mammo, lo que indica que es un mero ayudante de la madre. Ahora el padre interviene más en el cuidado de los niños, pero la madre sigue asumiendo la gran mayoría de las tareas de la casa. 
El padre juega más con sus hijos y a veces se comporta como si fuera su hermano y no su padre. De esta forma, ni cumple su función de referencia y autoridad moral ni contribuye a una mayor igualdad social. Es como si fuera una segunda mamá.
-Sostiene que la figura del padre es una construcción cultural, un artificio, frente a la de la madre, que es auténtica.
-No solo lo digo yo, sino la etología humana y la antropología, particularmente Margaret Mead. El padre como principio psicológico nace de una autodomesticación, tiene que aprender a controlar sus instintos, es una construcción cultural. La madre tiene un fundamento biológico.
-¿Esa parte primitiva es la que está detrás de los casos de violencia contra las mujeres?
-Es la parte no civilizada que a veces reaparece.
-A usted no le gusta dar consejos sobre cómo debe ser un padre.
-Ofrecer demasiados consejos no es bueno. No se aprende a ser padre con un manual. Pero sí puedo decir que el padre debe tener conciencia de su responsabilidad. Cuando empecé a dar conferencias sobre la ausencia del padre, que es como se titulaban, miraba al público y había más mujeres que hombres. Ahora hay algo más de interés y menos pudor, miedo o inseguridad entre los hombres a involucrarse.
-Resta importancia al complejo de Edipo.
-Edipo mata a su padre no porque lo odie, sino porque no lo reconoce, no sabe que es su padre. No representa tanto como se ha dicho la relación padre-hijo, aunque pueda existir esa rivalidad entre ambos en la adolescencia.
-En el libro asegura que ser padre no está al alcance de cualquiera.
-Ofrecer demasiados consejos no es bueno. No se aprende a ser padre con un manual. Pero sí puedo decir que el padre debe tener conciencia de su responsabilidad. Cuando empecé a dar conferencias sobre la ausencia del padre, que es como se titulaban, miraba al público y había más mujeres que hombres. Ahora hay algo más de interés y menos pudor, miedo o inseguridad entre los hombres a involucrarse.